Contrato de compraventa de energía (PPA)
Contrato a largo plazo por el que el propietario de una instalación fotovoltaica vende la electricidad generada a un consumidor a un precio por kWh fijo o indexado, permitiéndole usar energía solar sin comprar los equipos.
Un PPA traslada la carga de inversión del consumidor al promotor. El promotor financia, instala y mantiene la instalación, y recupera su capital mediante una tarifa por kWh acordada de antemano. Esa tarifa se sitúa normalmente por debajo del precio de red que el consumidor paga hoy, y ahí reside precisamente la propuesta de valor.
España es uno de los mercados de PPA más desarrollados de Europa, impulsado por el volumen de gran escala y por la demanda industrial de cobertura de precio a largo plazo. El formato predomina en industria y gran comercio, donde el consumo es alto, previsible y con solvencia suficiente para respaldar un contrato de veinte años. En residencial sigue siendo marginal, porque las subvenciones y la bonificación del IBI hacen más rentable la propiedad directa para una familia.
Por qué es importante para los instaladores solares
Quien solo vende contado y préstamo deja fuera una parte grande del mercado. Añadir el PPA como opción exige una estimación fiable de producción a lo largo de toda la vida útil, el modelado del escalador de precio (casi todos los PPA llevan un incremento anual del 1 al 3 por ciento) y una propuesta que compare con claridad el ahorro del cliente bajo cada fórmula. El motor de propuestas de solarVis trae las cuentas del PPA incorporadas, así que puede presupuestar las tres vías en una sola reunión.
Preguntas habituales
- ¿Qué diferencia hay entre un PPA y un renting?
- El renting cobra una cuota mensual fija por los equipos, con independencia de lo que produzcan. Un PPA cobra solo los kWh que la instalación entrega realmente, así que el cliente paga energía y no equipamiento.
- ¿De quién es la instalación durante un PPA?
- La instalación pertenece al promotor o a un inversor externo durante toda la vigencia del contrato, normalmente de 15 a 25 años. El consumidor aloja la instalación en su cubierta o en su parcela y compra la electricidad que produce.
- ¿Puede el consumidor comprar la instalación al final?
- La mayoría de los PPA incluye una cláusula de compra a valor de mercado, junto con opciones de prorrogar el contrato o de que la instalación se retire sin coste para quien la aloja.